Imprimir
Categoría: Centros
Visto: 1596

El proyecto que la Asociación ePyV planteó el año 2008 de cara a la apertura del nuevo centro, ya comenzaron a lo largo del año 2009 a llevarse a cabo y logrando el pleno aprovechamiento de los recursos a lo largo del año 2010. Para una adecuada distribución de los usuarios entre el piso y el centro, se establecieron dos áreas o fases de intervención, teniendo como colofón el tratamiento a seguir en el Centro de Acogida. Estas fases son:

A. Primera Fase (Centro de Acogida ISLA Merced)

En el centro se acoge en primer lugar a personas clasificadas en Segundo Grado y con PERMISOS PENITENCIARIOS. Esta fase es en la que predominan los criterios educativos que continuarían la línea de actuación que comienza con el Taller Vivir sin Cadenas dentro del Centro Penitenciario. Se trabaja de forma individualizada y grupal mediante talleres el desarrollo de las habilidades sociales, la formación en valores y el autoconocimiento. Estos talleres tienen como objetivo trabajar aspectos de la persona deteriorados por la estancia en prisión, tales como autoestima, sentimientos y emociones, la soledad, la confianza en sí mismo y en los demás, canalización de tensiones, manejo de la ira y mediación en conflictos, la tolerancia a la frustración, el respeto por uno mismo y por el grupo, la comunicación, la escucha, los prejuicios y la integración cultural, la solidaridad y dificultades producidas por el nuevo contacto con la calle, adquisición de compromisos, etc.

 Este primer trabajo con personas que permanecen en régimen cerrado, se complementa con la asistencia al Taller de Preparación para la Vida en Libertad, dentro de los Centros Penitenciarios, y donde se trabajan los valores humanos, la reflexión y transformación, el conocimiento del medio externo, los principios y objetivos de la asociación, el funcionamiento y las normas para la convivencia en los centros de acogida, las carencias que ya se vayan detectando, y todo aquello que contribuya a preparar a futuros usuarios para la vida en el centro de acogida.

 Además en este fase también se acoge a PERMISOS Y FINES DE SEMANA DE TERCER GRADO Y LIBERTAD CONDICIONAL. Una vez alcanzado este grado comienza la auténtica preparación para conseguir su propia autonomía e ir forjando su futuro, prioritariamente a nivel laboral. Se les apoya, asesora y acompaña preferentemente en gestiones relativas a su regularización, renovación de documentos y en general todo aquello que tenga que ver con asistencia burocrática de cara a la administración pública y judicial.

 Es ahora cuando se les da la formación adecuada en la búsqueda de empleo. Este Plan de Formación para el Empleo consistente en la orientación y formación en lo relativo a contratación laboral y posibilidades de acceso al mercado laboral. Participan una vez a por semana en el Taller de Búsqueda Activa de Empleo que recoge el denominado Proyecto ISLA, donde reciben formación relativa a la confección del “currículo vitae”, preparación de entrevista laboral, test psicotécnicos, dinámicas grupales, así como información sobre todo tipo de bolsas de trabajo y el acceso a estas, empresas de trabajo temporal, consultoras de recursos humanos, medios telemáticos para la búsqueda de empleo por internet, bolsas de empleo para personas en riesgo de exclusión social, programas CAIL (Centro de Atención a la Integración Laboral) de la Comunidad de Madrid, etc.

 Como complemento a lo anterior, se les orienta, una vez realizada la respectiva entrevista y evaluación por el correspondiente profesional, sobre la formación a nivel profesional y académico a su alcance y según sus posibilidades y formación o titulación previa. Se trata de procurar la mejora de la cualificación profesional, utilizando todos los recursos públicos y privados a nuestro alcance, para facilitarles la incorporación al mercado laboral.

 Esta fase es la idónea además para el restablecimiento de las relaciones familiares en la medida de lo posible. Según el caso y la situación, se estudiará particularmente, se le orientará y asesorará en este proceso delicado y complejo dada la situación en la que la mayoría se encuentra. Es importante recordar que, aunque gran parte de nuestros acogidos son extranjeros sin ningún familiar en nuestro país, otra parte son personas que han perdido todo tipo de vínculo familiar debido a su paso por prisión.

 La estancia fija en el Centro en Libertad Condicional supone el apoyo preferentemente de la INSERCIÓN LABORAL Y SOCIAL PLENA, trabajando todas aquellas carencias personales, humanas, sociales, laborales, etc. que se detecten, procediéndose a una elaboración detallada y programada de un Protocolo individualizado de seguimiento, con la supervisión y evaluación del equipo multidisciplinar correspondiente. Se participa en todas las actividades y talleres que se desarrollan en el centro además de ir marcando periódicamente objetivos y tareas a realizar fuera del centro, que se van evaluando cada quince días aproximadamente. Con este trabajo se les va implicando más activamente en su propio proceso.

 

B. Segunda Fase (Piso de Acogida C/Urano –Alcorcón)

Este piso, está destinado a ser el lugar al que solo se accede cuando existe un claro y estructurado programa de trabajo, reinserción y compromiso por parte del usuario. Aprovechando la cercanía a nucleos urbanos del piso, el usuario debe aprovechar esta ventaja para la práctica de la búsqueda activa de empleo, los últimos trámites para la regularización social y administrativa, y dar los últimos pasos para conseguir esa autonomía de cada a su salida definitiva de la asociación y vuelta a la sociedad con plena autonomía, gestionando sus propios recursos y herramientas.

 El proceso de selección de las personas  pasa por cumplir los requisitos establecidos y contar con el informe favorable de la Junta de Seguimiento y Evaluación la asociación. El período de estancia en el piso será por un plazo determinado hasta alcanzar los objetivos y mientras dure el período de Libertad Condicional. Una vez en Libertad Total, si aun no se han alcanzado, se les seguirá acogiendo durante un tiempo prudencial y acordado con el fin de no verse abocados a delinquir fruto de la falta de recursos y estancia en la calle.